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Mini Cooper Classic, el protagonista de la generación de los 60’s


Hay que remontarse al año 1956 para entender su aparición. El Mini surgió como respuesta a la crisis de Suez, que acarreó una primera crisis de combustible. Su diseñador, Sir Alec Issigonis, que recibió instrucciones con un claro objetivo: que fuese lo mas pequeño posible y que se utilizara el motor ya existente de BMC (British Motors Corporation, empresa propiedad de las marcas Austin, Morris y MG), pero que pudiese acoger cuatro pasajeros adultos y su equipaje. Para lograr este objetivo en poco más de tres metros de largo, el legendario Issigonis tuvo la genial idea de utilizar el motor transversalmente y enviar la tracción a las ruedas delanteras mediante una transmisión instalada en el carter del motor.

En 1957 se comenzó el diseño que se llevó a cabo en solo seis meses. Así, en julio de 1958 se realizóla primera prueba de conducción alrededor de la fábrica. Con cinco minutos tuvierón suficiente para convencerse de la validez del proyecto, dando orden a la producción. En mayo de 1959 salían las primeras unidades de las cadenas de montaje de Longbridge y Cowley.

No solo la posición del motor y la transmisión eran novedades en el Mini. Por ejemplo, la suspensión delantera era totalmente independiente y utilizaba llantas de diez pulgadas para ahorrar espacio. Otro aspecto curioso era la dirección del piñón y cremallera, poco frecuente en aquella época. En lo que concierne a la carrocería, disponía de juntas soldadas externas incorporadas, que facilitaban la fabricación, era una construcción monocasco, con el motor y la suspensión montados en sendos subbastidores.

El auténtico boom del Mini empieza en 1962. En ese año se fabricaron 116.000 unidades y el abanico de usuarios cambió tan rápido como la música de entonces. Las personas con poco poder adquisitivo valoraban su economía, los jóvenes apreciaban la diversión que proporciona al volante y las mujeres lo adoptaron como símbolo de una independencia que aún tardaría en llegar. En 1964 la diseñadora de moda Mary Quant se basó en el nombre del coche para bautizar a la prenda femenina por excelencia, la minifalda.

Un año después se alcanzó el millón de unidades del Mini; en 1969 el segundo millón y en 1972, el tercero. Su imparable carrera hacia el éxito estuvo acompañada por ilustres propietarios: Los Beatles, Peter Sellers, Enzo Ferrari, Brigitte Bardot, Steve McQueen, David Niven, Paul Neuman, Jean Paul Belmondo…

Srta. Jara (Mini Cooper Classic, el protagonista de la generación de los 60’s)

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